¡Hola comunidad de Steemit! Esta soy YO...
Soy Gaudis Rodríguez Herrera, tengo 35 años, soy Ingeniera en Higiene y Seguridad Laboral y soy venezolana, pero actualmente vivo en Barranquilla, Colombia, lamentablemente la situación en mi país hizo que ampliará mis horizontes y por eso me tocó transportar en una maleta todos mis sueños para llevarlos a otras tierras…
Mi vida en Colombia no ha sido fácil, pero la vida es una constante lucha que debemos estar dispuestos a enfrentar, y considerándome una mujer completamente liberal e independiente, puedo levantarme cada mañana con la firme motivación de trabajar arduamente para mantener a mi hija y ayudar a los míos, es algo que me propuse desde que me fui de mi país hace más de un año y medio.
Tengo una mente muy abierta, creo que los años y las vicisitudes me han hecho madurar mucho como mujer, digamos que con el tiempo he superado todos mis complejos y el rencor ha desaparecido, también he aprendido muchas cosas, eso me enorgullece, ya que si miro en retrospectiva puedo notar un crecimiento en mi tan grande como persona en general.
Me encanta la literatura erótica, adoro la música y me fascina el cine, creo que tengo gustos e ideales muy particulares y pronto los descubrirán, pues pretendo desnudar mi alma en este medio en cada aspecto posible, mi vida ha estado llena de sucesos que otras mujeres preferirían no recordar (de hecho, yo misma lo trato cada día), pero gracias a una amiga de la infancia he conocido a Steemit y viendo sus posts me he visto muy influenciada, por eso me atreveré a confesar cosas que muy pocos saben de mi (ni siquiera mi propia familia), quiero tomar a este medio como una válvula de escape para todos mis sentimientos y pensamientos más ocultos.
Los hombres no han sido amables, actualmente no creo en la fidelidad que ellos te pregonan para embaucarte en una relación que probablemente traerá más mortificaciones que felicidad, por eso ya no creo en promesas ni en lágrimas de cocodrilo, estuve casada y nunca fui feliz en esa relación tan tormentosa que se prolongó por más de una década, pero ya eso es algo completamente superado y hoy por hoy pienso que los únicos que me pueden brindar un amor incondicional son Dios y, por supuesto, mi hija Valentina, ellos son los verdaderos amores de mi vida.
Bueno, esto fue todo por hoy, espero que disfruten mi contenido en este sitio. ¡Muy pronto los sorprenderé con un nuevo post que prepararé con mucho esmero!