"La vuelta da muchas vidas" y no al revés...
¿Por qué hago de esta última mi frase estelar? Porque para mí, cada persona que conocemos es una vuelta, un universo completamente distinto. Y cada lugar al que llegamos, bien sea un salón de clases, un trabajo nuevo, la casa de un amigo, es una vida nueva y diferente a todo lo que conocemos -aunque encontremos cosas en común en esos lugares-.
Bien, con esa intro quise salirme un poco de lo común, pero ahora vamos a lo típico...
¡Hola! Mi nombre es Fabiana Dolores Herrera Puerta, pero nadie nunca me llama por mi nombre completo. Si se sienten en confianza pueden llamarme Fabi, si creen que es demasiado forzado para el poco tiempo que llevan conociéndome solo díganme Fabiana y si no prestaron atención al principio, probablemente me llamarán Fabiola.
Soy venezolana, caraqueña con raíces pariaguaneras (escandalosamente oriental), morenita a mantenimiento, hija única, miope y a veces Pocahontas. Pero también, soy curiosa, preguntona, oyente, espectadora, chismosa, enamoradiza, soñadora, a veces tímida, a veces extrovertida, imprudente, llorona, mística, espiritual, desastrosa, ansiosa, adicta al trabajo, y desde hace un buen tiempo "escritora". No de las famosas, no de las que escriben para el periódico. Pero sí de las que escribes para soltar, para sostener, para recordar, para amar, para burlar (me) y para reír. Para eso y mucho más soy "escritora".
Hay mucho que decir, pero por hoy -solo por hoy- seré concreta...
Bienvenidos a la mente de Herrera, o como me gusta llamarle -llamarme-: Herreramente.