¡Hola, Steemianos!
Mi nombre es Henrry Lezama. Tengo 44 años. Nací en Yaguaraparo, un pueblito en la península de Paria, estado Sucre, Venezuela. Me mudé a Cumaná a estudiar en la Universidad de Oriente y he vivido aquí desde entonces. Tengo cinco hijos: un varón y cuatro hembras. Tengo tres perros y un gato. Se que suena descabellado considerando la crisis venezolana, pero es que nos ha costado decidir a cuál de las muchachas dejar de alimentar, regalar o, sacrificar.
Con mis hijas - Archivo personal
Con mi esposa e hija - Archivo personal
Mi hijo y mi nieto - Archivo personal
Qué más hay que saber de mí...
Además de la Literatura Infantil y Afroamericana, la historia angloamericana y trabajos de traducción me han mantenido intelectualmente activo desde 2008. Cuando no estoy leyendo sobre algunas de estas áreas, hago algo de jardinería. Me encantan las flores y los árboles frutales, pero a falta de espacio para cultivarlas, las regalo a familiares o amigos cuando están listas para trasplantar. He plantado algunas en el campus de la UDO, esperando que algún día alguien coma sus frutos o disfrutara su sombra.
Mi otro hobby es el cine. Disfruto casi todos los géneros. Creo que las buenas películas y la buena literatura se complementan. Utilizo muchas referencias fílmicas en mis clases de literatura como una manera de ilustrar métodos narrativos básicos y las múltiples formas de abordar un texto, siendo el cine un medio (texto) con el cual los estudiantes están más familiarizados y que les resulta más atractivo.
Estoy convencido del poder transformador de la educación y de la literatura como parte integral del proceso educativo. En esta era tecnológica, donde se ha enquistado en nuestras sociedades la hiper-exposición a información en tiempo real, la fragmentación y la superficialidad, se vuelve imperativo exponer a nuestros niños a lo mejor de las manifestaciones artísticas (la literatura en particular) para ayudarlos a ser mas humanos, mejores pensadores y mejores ciudadanos.
Con mi hija Vivian, de 3 años - Archivo personal
Mi hija Ana, de 7 meses - Archivo personal
Ana en labores de oficina - Archivo personal
Además de la obvia posibilidad de incentivos económicos, la posibilidad de interactuar con gente talentosa de todas partes del mundo, quienes pueden evaluar e incentivar cualquier talento que pueda uno tener, esta plataforma resulta sumamente atractiva, por ser un concepto innovador y estimulante.
Me embarco en esta aventura con todas las limitaciones tecnológicas, las sombras que se ciernen sobre Venezuela, y la montaña rusa emocional en que se han convertido nuestros días con la firme esperanza que al mantenernos intelectualmente vivos, el país se mantendrá vivo y a la espera de mejores tiempos por venir, cuando nuestros hijos puedan crecer física e intelectualmente sanos … y florecer.
Gracias por tomarse el tiempo de leer. Agradezco cualquier comentario que quieran dejar. Nos seguimos viendo por allí.