Como adultos podemos soñar despiertos y disfrutar a través de nuestra imaginación de las cosas que deseamos alcanzar, sin perder nuestra salud mental. Concedernos esta experiencia nos ayudará a alcanzar objetivos que creíamos no lograr, debido a que nuestras fantasias y sueños son el anticipo de un visión que llega hacerse realidad.
Por ello el buen Humor y la alegría a través de la risa son un medicina eficvaz para mantenernos jóvenes. Al reírnos nos liberamos de angustias, tensiones y depresiones que nos pueden estar afectando. Hay que disfrutar del hacer reir a otros y de hacerlo con ellos, sin reprimirnos. Una carcajada es muy saludable y no cuesta nada.
Debemos aceptarnos y amarnos, recordemos que el niño no juzga, no critica, ni calcula simplemente se dedica a vivir y amar. Esta característica tan hermosa la tenemos todos en nuestro yo original, solo que en nuestro afán de controlar la hemos dejado dormida.
Es hora de despertar y aprender a aceptar las cosas y personas como son, sin crearnos expectativas negativas. Es necesario descubrir que cualquier persona sin importar condición, no posición social, es valiosa y merece ser aceptada y amada.