¿De qué me sirve tener experiencia, conocimiento o talento si no lo regalo? ¿Para qué saber historias si no se las digo a los demás? ¿Por qué tener riqueza si no la comparto? ¡No pretendo ser incinerada con nada de eso! Es el dar lo que me conecta con los otros, con el mundo y con lo divino.