Se puede llamar pereza, flojera, ociosidad o como quieras, pero la idea de no hacer nada cuando es necesario a menudo se considera una señal de debilidad o holgazanería. A veces la pereza se presenta cuando no quieres enfrentar algo, como una tarea aburrida o una confrontación difícil con alguien. Otras veces, puede deberse a que te sientes abrumado y piensas que la labor necesita de un equipo completo en lugar de sólo una persona. Asimismo, también están esos momentos en los que simplemente no te quieres tomar la molestia de cumplir con una tarea. En cualquier caso, no es una cualidad deseable.
4 PASOS QUE TE AYUDARAN A VENCER LA PEREZA:
1.AVERIGUA EL VERDADERO PROBLEMA. La pereza generalmente es un síntoma y no el problema en sí. ¿Cuál es la causa de tu falta de motivación? ¿Estás cansado, agobiado, temeroso, herido o simplemente falto de inspiración y bloqueado? Lo más probable es que el problema sea más pequeño de lo que piensas y que puedas superarlo más fácilmente de lo que crees.
-Cualquiera que sea el problema que te retiene, haz tu mejor esfuerzo para descubrirlo. En la mayoría de casos, será un problema o detalle específico. Encontrar la causa es la única forma en la que realmente puedes abordarlo. Una vez que lo hagas, podrás lidiar con él eficazmente.
2.ORGANÍZATE. Estar rodeado de desorden (aun cuando sólo sea visual) puede afectar enormemente a nuestras habilidades motivacionales. Si te es posible mejorar tu vida con un poco de organización, hazlo. Ya sea tu escritorio, tu auto, tu casa entera o tu rutina, limpia todo.
-En nuestro subconsciente suceden muchas cosas que no notamos. Ya sea una desagradable gama de colores, una cantidad de luz inapropiada o la falta de equilibrio en alguna manera o forma, en algún lugar de nuestra mente estamos conscientes de ello. Deshazte de ese pequeño pero disuasivo freno organizándote mejor.
3.HAZ UNA LISTA DE DESEOS, METAS Y MOTIVACIONES QUE QUIERAS LOGRAR. Márcalos a medida que los cumplas. El mantener tus objetivos en mente requiere que te concentres realmente en ellos y una lista puede mantenerte con energía mientras los cumples. Coloca copias en todas partes: una en el refrigerador, en la mesa de noche, en tu computadora, en el espejo de tu baño, incluso en la puerta de tu dormitorio. Simplemente colócalas donde puedas verlas con mayor frecuencia.
-Cuando comiences a acumular objetivos cumplidos, no querrás parar. Literalmente verás en lo que has estado trabajando y de lo que eres capaz, y ese impulso se sentirá tan bien que tendrás que seguir adelante. Te decepcionarías y sentirías peor si no lo hicieses.
4.NO DES POR VENCIDO. Una cosa es encontrar tu motivación y otra muy diferente mantenerla cuando las cosas se ponen difíciles, especialmente frente a los problemas inesperados. Ten en cuenta que las interrupciones ocurren, a menudo sin razón aparente y echarán por tierra todo tu esfuerzo. En lugar de permitir que los contratiempos te desmotiven, míralos por lo que son y evita que te desanimen. No estás solo y mantenerte concentrado en superar tus desafíos es una de las mejores formas de lidiar con tu problema y recuperarte.
-Recuérdate lo mucho que quieres alcanzar tu meta o completar tu tarea, busca ayuda si la necesitas, evalúa lo que ya has logrado y evita darte por vencido. MANOS A LA OBRA AMIGOS.