Ha pasado algo de tiempo desde que logré unirme a esta comunidad hasta este día en el que he decidido por fin dar el primer paso. Mi nombre es Alexis de Jesús López Abreu, nací un 2 de noviembre de 1982 en la Maternidad Concepción Palacios, Caracas, Distrito Capital, y después de batallar contra cientos de factores y diagnósticos de que no me salvaría, llegué a San Juan de los Morros cuando tenía alrededor de 7 años.
Me entusiasman muchas cosas, pero mis principales aficiones son la escritura, la tecnología de consumo, los videojuegos y la producción radial. Las dos primeras empezaron a estar presentes en mi vida apenas empecé a hacer vida como adulto independiente, cuando empecé a trabajar reparando y armando computadoras y escribiendo para algunos blogs de tecnología que hoy, debido a la situación actual de mi querido país, no existen. Sin embargo, la experiencia ganada con esas dos aficiones me consiguieron mi primer trabajo en la Caja de Ahorros de la Policía del estado Guárico, un grupo de personas excepcionales y siempre dispuestos. Con ellos aprendí mucho sobre cómo ser un adulto responsable.
Los videojuegos tampoco se han apartado en ningún momento de mi lado, aunque ahora la vida de padre y esposo trabajador me ha obligado a refinar mis gustos, terminé siendo jugador asiduo de Minecraft (pues, sí), Cities: Skylines, Fortnite y Team Fortress 2. También he llevado a mi esposa de la mano por ese mundo y hasta juega Team Fortress 2 mejor que yo, pero ese es otro tema. No tengo consolas, mi dispositivo de juegos principal y único es mi computadora de sobremesa.
Ahora, la producción radial llegó por accidente, la verdad. Siempre quise ser comunicador social, el periodismo es mi pasión desde que recuerdo que tengo una pasión. Pero ante la negativa de mis padres por diversos factores económicos y sentimentales, decidí a regañadientes estudiar informática. Luego, al alcanzar mi primer empleo en el área e independizarme, empecé a estudiar por mi cuenta la carrera de comunicación social.
Cierta tarde gracias a la sugerencia de mi esposa y una amiga, me topé con el director regional del Instituto Radiofónico Fe y Alegría en San Juan de los Morros, estado Guárico, quien me propuso empezar a trabajar como pasante en el horario más raro que haya tenido en mi historia de trabajador dependiente, de 5:00 de la mañana a 1:00 de la tarde. Todo el mundo me decía que estaba loco, pero acepté y empezó mi rutina como co-conductor de El Guarapo de Radio Fe y Alegría. Luego, terminé contratado como periodista en la misma emisora, el 1ero de octubre de 2016. Sí, hace casi dos años.
El trabajo como periodista en una emisora pequeña me obligó no sólo a hacer periodismo, sino a conducir, editar, operar, escribir e involucrarme en cada paso de la producción radial y, al final, terminó gustándome mucho más lo segundo. Claro, sigo y seguiré estando apasionado por el periodismo y seguiré ejerciéndolo en esa casa tanto como pueda, pero mientras más producción pueda hacer, mejor. De la radio nadie me sacará por un buen tiempo.
Y aquí estoy, en una de las profesiones más desafiantes política y socialmente en mi querida Venezuela aceptando los desafíos por llevar a la gente una información que es cada vez más difícil de conseguir, la que te dice que hay cosas que están mal y que los responsables de hacerlo bien, no están haciendo nada. Ya llevo más insultos y amenazas acumuladas que días en la radio, pero también tengo el apoyo de un público que a diario me agradece por ser su voz y sus ojos en una Venezuela que lo necesita.
Epa, dijiste que eras padre
Ciertamente, es la faceta más reciente de mi vida y por eso me cuesta un poco acostumbrarme a ella. Hace ya ocho meses y medio mi esposa Elizabeth y yo recibimos a Andrés Santiago, un bebé tan inteligente, curioso e irreverente como sus padres, que estoy seguro nos dará muchos regocijos pero también nos pondrá una incontable cantidad de desafíos. Llegó el 24 de Octubre de 2017 alrededor de las 9:00 de la mañana. Aquí estamos los tres.