Son muchas las cosas que disfruto hacer, sin duda, una de ellas es el mar.
A lo largo de los años, he tenido la oportunidad de conocer muchas playas. Cada una hermosa y llamativa a su manera. Algunas personas prefieren piscina pero nada como la naturaleza en si misma.
Una de mis favoritas, Cayo Sombrero, ubicada en Morrocoy, Venezuela. Enamorarse de ella es simple, da paz y tranquilidad el contemplarla.