La infancia es la introducción de lo que seremos en nuestro libro de vida. Viví los primeros nueve años de mi existencia en el campo, rodeada de cañaverales, caminos polvorientos, flores de cariaquillo, donde el olor a leña quemada proveniente del fogón de abuelita, me anunciaba que faltaba poco para degustar la comida. Son los sabores y los olores de la infancia temprana los que registraron en mi cerebro los momentos de disfrute más importantes que, por lo general, están asociados a la comida.
En el campo junto con mi hijo. Foto: archivo familiar.
Nuestros gustos, los rasgos que salen a relucir en la infancia determinan de gran forma lo que seremos de adultos. En mi caso, recuerdo cuando era niña que jugaba a ser madre y cocinera, tanto así que hasta dramatizaba muy eficazmente un parto natural, con la ayuda de mi muñeca. También jugaba a cocinar con restos de verduras que mi madre me daba y con lo que el campo me ofrecía, hacia "sopas" de ají picante (chirero), jojoto en brasas, unas irresistibles arepas de barro y hasta un finísimo soufle.
Aquí estoy negociando con un platanero, buscando la calidad de mis productos. Foto: archivo familiar
En fin crecí, estudié, me gradué, me casé e inmediatamente me convertí en madre, a través del amor le di vida a un niño que nació de mi; y la cocina siempre estuvo presente, de una u otra manera, para mí, para mi familia, para los amigos, de manera natural y empírica, probaba y combinaba sabores, texturas, aromas.
Para sorpresa mía llegó a mi ciudad la primera escuela de cocina, en la que, con un gran esfuerzo económico y el apoyo de mi familia, me inscribí; y fue allí ,cuando teniendo en mano mi factura de pago 002, me convencí de que efectivamente era cierto!: Yo, Maribith Rodriguez, oficialmente estaba estudiando cocina.
Mis primeros tiempos de cocinera. Foto: archivo personal.
Mientras aprendía a cocinar profesionalmente, me divorcié. Dando lugar a conocer a mi actual esposo. Sí, me volví a enamorar y la comida tuvo mucho que ver. Él y yo nos celebrábamos el uno al otro a través de la comida, buscando siempre un sabor diferente, una receta sencilla, pero cautivadora. Un día, siendo aún novios, mi actual esposo recibió un dinero y pensando en que invertir, soñábamos con un restaurante y fue así como nació nuestro primer proyecto de vida: "Mary Gourmet".
Él dibujaba circulitos y formas extrañas en una hoja de papel, diseñando como irían los mesones, el lavaplatos y la cocina, les tomaba fotos, me los enviaba y explicaba: así va esto?…, así es aquello. Nos enamoramos más, infinitamente, nos pusimos manos a la obra, e instalamos ese corotero en un espacio que disponíamos en la casa de mi madre. Allí hice realidad uno de mis sueños: cocinar con la mujer que me dio la vida, ella, mi mano derecha y él, mi apoyo incondicional.
En un principio, empezamos a ofrecer almuerzos a domicilio, para captar comensales obsequiamos 100 comidas, así creamos nuestra cartera de clientes y vendimos almuerzos por pedidos, cubrimos eventos de todo tipo por tres años aproximadamente.
Los inicios de Mary Gourmet con comida a domicilio. Foto: archivo personal.
Luego, quedé embarazada, dejando a "Mary Gourmet" de lado para dedicarme a la crianza de mi hija. Me casé con él, el hombre que me enamoró a trav´s de la gastronomía, padre de mi niña, quien ha sido el más valioso pilar de este proyecto.
Un día pensando en si nos vamos o nos quedamos en el país, acariciaba la idea de vender todo mi equipo de cocina (convencida de no querer hacerlo). Por lo que le pedí a mi cuñada que tomara unas fotos para promocionar la venta. Mientras ella me cuestionaba mi decisión surgieron objeciones, anécdotas, dudas, despecho, ideas. Entre ellas me preguntó:
>¿Mary, te gustaría dar clases?.
>–No. Eso es un poco complicado para mi (claro no tenía suficiente experiencia).
Pensando un poco más le planteé:
>- si no lo vendo, me gustaría más bien producir algo, como salsas, mermeladas.
En fin, las fotos nunca llegaron. Lo que si llegó fue una llamada de mi parte: Cuñadita estoy armando unos talleres de cocina! Compartimos un par de ideas, revisamos las opciones de espacio y, en especial, mi objetivo a través de la cocina: Un Mundo Culinario a Tu Alcance. Hacer el acto de comer y cocinar "accesible". Diseñamos una propuesta diferente, donde la gente puede aprender, disfrutar y divertirse al mismo tiempo! Así nació una segunda etapa de mi "Mary Gourmet" que denominamos "Almuerzos dirigidos", una experiencia gastronómica donde aprendes técnicas culinarias, recetas y tips de cocina de una manera fresca y genuina, en un lugar hermoso y exclusivo, puedes venir con tus amigos o familia y pasar un día diferente aprendiendo técnicas y secretos culinarios mientras degustas delicioso platos hecho por ti.
Con el grupo de participantes del almuerzo dirigido sobre comida china. Foto:
En esta nueva faceta de “Mary Gourmet”, me acompañan un excelente equipo humano que me asisten para hacer de esta una experiencia inolvidable. Ha sido todo un éxito, tanto así que decidí compartir en Steemit cada una de ellas, con contenidos y fotografías de cada uno de los encuentros. Anécdotas, recetas, consejos y mucha inspiración culinaria encontrarás en los próximos post.
Almuerzos dirigidos de Mary Gourmet. Foto: