¡Hola steemians!
Mi nombre es Milagros, soy estudiante de biología y también una escritora principiante que ha dedicado muchísimo tiempo de su vida entorno a eso, pero que nunca había tenido la iniciativa suficiente, ni el valor, de publicarlo en ninguna plataforma y que gracias a una muy buena recomendación ahora me encuentro aquí.
A todos les toma su tiempo atreverse a afrontar sus miedos y el mío siempre ha sido que otros me lean.
Mi objetivo en Steemit, además de hacer amistades y aprender sobre la experiencia, es comenzar a darle oportunidad a todas mis pequeñas y grandes historias empolvadas entre mis cosas que por mucho tiempo guardé solo para mi. Espero sea del agrado de todos los que lo lean.
Besos.
(Aquí dejo una pequeña muestra de mi trabajo)
Felicidad
"... -Pero la felicidad no solo puede estar compuesta por ella misma, digo, ¿qué clase de persona puede ser "completamente feliz" sin un poco de miseria? - Explicó Verónica mientras que dibujaba círculos en su hoja en blanco.
-Lo que estás diciendo es muy contradictorio, ¿cómo puede ser feliz alguien miserable?
Ella soltó su lapicero negro y me miró.
-Entonces, dime tú, ¿serías feliz si todo en tu vida estuviera bien? Con solo sentimientos de amor y plenitud, a cada momento, todo el tiempo, ¿no te aburrías? ¿No te sentirías incompleto? No digo que eso no sea bueno, ¿pero cómo sabrás que eres feliz sin tener un poco de sufrimiento algunas veces? ¿Cómo sabrás qué lo que sientes es felicidad sin haber probado antes un poco de miseria?
La felicidad comenzará a hacerse monótona, y ahí está el detalle, no puedes ser feliz solo con la felicidad. Ella no está sola. Viene compuesta con otros sentimientos que la contradicen; la tristeza, locura, celos. Todo eso la acompaña, la constituye y la hace ser quién es. Una persona es feliz cuando logra experimentarlos todos.
Entonces yo la miré con otros ojos y entendí perfectamente lo que decía. Pero lo que realmente me asombraba era que no se había dado cuenta de que me había concedido el poder de entender qué es lo que la hacía ser como era.
Sin embargo, había otra pregunta que volaba en mi mente y no quería posponerlo más.
-¿Tú eres feliz?-Pregunté.
Vera me miró con dulzura en sus oscuros ojos tristeza, como siempre lo hacía, tenía una mirada a medias que no se lee y no se entiende por completo.
-Soy igual que tú, ¿eso no te dice algo?
Estuve a punto de contradecirla, pero ella se anticipó y salió huyendo sin darme oportunidad.
No siempre vas a poder huir de mi, Verónica. "