Así soy yo, este es mi mundo
El nombre que mis padres escogieron para mí fue María Laura y aunque por momentos creo que pudieron haber sido más originales, no me molesta llamarme así. Según mi partida de nacimiento, hace 22 años hago vida en este planeta y nací en el sitio más caluroso de la tierra, no solo por la temperatura sino también por su gente (el calor humano de los ciudadanos es otro nivel): Maracaibo, en el país más hermoso de este universo y todos los que puedan existir: VENEZUELA
Sí, soy nacionalista con cada fibra de mi cuerpo, porque se me hincha el pecho de orgullo saberme venezolana. Porque somos más que mujeres bellas y paisajes increíbles. Somos una sociedad con la capacidad de reírnos de la adversidad mientras ideamos una forma de navegar en ella. Aguerridos, echaos pa' lante, arraigados a nuestras raíces, dondequiera nos reconocen por nuestras características únicas... En fin, para no extenderme demasiado en este punto -que podría hacerlo fácilmente-, simplemente demostramos que llevamos el tricolor en las venas y el corazón.
Soy Comunicadora Social. Ahora de profesión, con título en mano, pero toda la vida he estado abocada a ella. Me inicié desde temprana edad en la televisión, allí desarrollé mi amor por la animación y consolidé mi pasión por la comunicación. En cualquiera de sus presentaciones, siempre hay algo magnéticamente atrayente de ella. Desde redactar un texto hasta crear súper producciones audiovisuales. Es increíble lo diversa que es, las aristas que tiene, lo presente que está en cualquier ámbito y lo mucho que puedes lograr con ella.
Amo contar historias. Cada cabeza es un mundo y cada mundo tiene un universo de momentos y situaciones extraordinarias que vale la pena narrar. Mi mundo, por ejemplo, está repleto de un sinfín de pensamientos, gustos e intereses: Creo en el feminismo como única forma de una verdadera igualdad y justicia de género; creo que juntos podemos lograr grandes cosas, que uniendo voluntades podemos moldear un auténtico cambio en la sociedad; creo en las películas como escape y a la vez encuentro con la realidad; disfruto de la comida, los viajes, la música, el baile, la buena compañía y las discusiones existenciales a las 3 de la mañana… si mi mundo, que conozco tanto, a diario me sorprende, ¿se imaginan lo asombroso que puede llegar a ser uno totalmente nuevo? Eso quiero mostrar aquí: mi mundo y otros mundos que me permitan entrar a ellos. ¿Me acompañan en este viaje?