EXPLORANDO LA NATURALEZA SE ENCUENTRAN TODAS LAS RESPUESTAS
Mi Presentación Personal en Steemit. Eduardo Guerra
Foto: Michael Maier, Altalanta Fugiens
Hace años escuche la frase: “sigue a la naturaleza, ella es como un libro abierto, quien aprende su simbólico lenguaje, todo el saber queda a su alcance…”
Mi nombre es Eduardo Guerra y pudiera definirme como Filósofo de la Naturaleza, inspirado en el significado básico de esa frase, Amante de la Sabiduria de Natura.
Mi vida ha sido hasta ahora un viaje de servicio y aprendizaje, en el cual he reconocido que El Amor, La Sabiduría y la Buena Voluntad, son nuestro más valioso patrimonio, que todas nuestras relaciones sirven para ayudarnos a superar lecciones, a conocernos, y nos permiten compartir lo vivido, para avanzar, evolucionar, crecer como individuos, como sociedad, como humanidad.
Nací en Venezuela, en una ciudad del Oeste, frontera con Colombia, llamada Maracaibo, la ciudad que el Sol Ama, con un intenso clima tropical, bordeado de un majestuoso Lago, arropado por la fracción más norte de la Cordillera de los Andes, y arrullado por vientos Caribeños.
Me forme en una familia completa y maravillosa donde aprendí valores, conocí las sutiles forma del amor fraternal, con un hermano y una hermana, excelentes seres humanos ambos, y con una abuela materna, quien me inició en el respeto hacia la naturaleza, me introdujo a sus leyes eternas, me brindó herramientas para valerme de sus frutos y llevar goce a mis seres queridos.
He viajado mucho: playa, montaña y desierto. Disfrutaba mucho contemplar los paisajes y poco a poco fui aventurándome a explorarlos. Ya desde muy joven me perdía camino a algún río, me fugaba entre cerros sembrados, caminaba hasta el final del sendero entre olas y arrecifes. Amaba la arena, el barro, los arboles; la vida en el monte, como decimos por aquí. Aunque crecí en una gran ciudad y tuve una muy buena educación formal, siempre contaba los días para las vacaciones y nuestras acostumbradas visitas a los Andes Venezolanos o a la amplia Costa Caribeña. Así, poco a poco, conocí lugares, personas, sabores, texturas y fui tejiendo una memoria que hoy día me ha servido mucho.
Desarrolle mi pasión y mis habilidades a lo que hoy es mi profesión: Cocinero. Estudié Administración Hotelera y me certifiqué en varios oficios, Cocina, Servicio de Sala, Servicio de Bar, Almacén, Control de Costos, y por otro lado, Recepcionista de Hotel, Animador Recreador, Guía de Turismo y Organizador de Eventos.
Cocinar siempre fue mi vehículo creativo por excelencia, además de disfrutarlo, se me hacía fácil, natural. Así profundicé en el estudio de la naturaleza, en su reino vegetal, animal e incluso el mineral. Ingredientes, productos, mezclas, combinaciones, recetas, fui armando el arsenal. El gusto por viajar fue desarrollándose y conocer nuevos climas, exóticas frutas, criollos vegetales, salvajes o cuidados animales era la meta al momento de usar mi tiempo libre.
Cuando comencé a trabajar como cocinero reflexioné que además de usar la cocina para sorprender, enamorar y fascinar, el objetivo principal del cocinero es Alimentar. Así que comenzó una aventura que me llevó a ampliar mi campo de acción y abrió mi atención a nuevas alturas del saber. Comencé estudios en Nutrición y Dietética, Bromatología, Química de los Alimentos, Permacultura, Agricultura Orgánica, Ayurveda, Medicina Tradicional China, Macrobiótica e incluso, recientemente, Biología Molecular, Física y Química Moderna, hasta Farmacología, todo esto en aras de poder Alimentar más y mejor a mis clientes, a mi familia, a mí mismo.
Llevo más de 15 años laborando, haciendo lo que me gusta. Actualmente dirijo un Restaurante de Alimentación Óptima: una linda Sala de Té donde he podido aplicar todo lo recogido hasta hoy. Fabrico Chocolates y Panes artesanales. Brindo consultas de Medicina Natural. Asesoro otros negocios gastronómicos y también, desde hace 10 años, doy clases de Cocina, Turismo y Hotelería.
Buscando respuestas, a medida que iba conociendo nuevas facetas de los reinos naturales, logré llegar a la fuente donde se bebe el agua limpia y clara que permite explicar y comprenderlo todo: Las Leyes Eternas de la Naturaleza, más allá de la ciencia, más allá de la metafísica, más allá de lo místico, todo en uno. Así he caminado varios senderos de crecimiento espiritual, prestando actualmente servicio en varios de ellos.
Estoy felizmente casado; tengo cuatro hijos, tres naturales y una adquirida por el lado de mi amada esposa. Vivo en un hogar alegre, en crecimiento y donde compartimos todos, esta pasión por la buena vida, por la luz y por el servicio.
Entre tantas formas de arte que he conocido, la Poesía ha sido la que me ha permitido expresarme mejor, así que por esta vía iré compartiendo algunas ideas escritas desde hace años, que recogen mis inquietudes y descubrimientos en esta enriquecedora aventura llamada vida.
Hoy inicio mis publicaciones con esta presentación y felizmente me dispongo a compartir con todos ustedes, aprender de sus ideas y disfrutar las oportunidades que ofrece esta mágica red llamada Steemit.
Pax
Eduardo Guerra