Durante gran parte de mi época escolar estaba obsesionado con estudiar Medicina. En el segundo semestre de mi último año de colegio encontré un programa de edición de video en mi computadora, la curiosidad hizo que comenzara a jugar e intentar entender como funcionaban sus herramientas, poco a poco fui dándome cuenta del gran abanico de posibilidades que otorgaba el programa para contar historias por medio de las imágenes.
Al finalizar el colegio y después de encontrar las palabras para explicar mi decisión de estudiar algo relacionado con las artes visuales a mis padres, decidí coger la cámara de mi tía para poder ir experimentando antes de entrar a la universidad. Como la cámara tenía más opciones en fotografía que video, debido a que era una cámara de uso casero, decidí hacer un experimento de stop motion que me llevó 1 semana y 673 fotografías para completarlo. Ahora guardo ese pequeño experimento para recordar la emoción que se tiene al poder concluir una meta.
Como toda profesión que a uno lo apasiona, la realización audiovisual requiere de esfuerzo y constante aprendizaje para poder plasmar correctamente los sueños e ideas en la realidad. Ahora sigo la meta de aprender y aplicar algo nuevo en cada toma o grabación que realizo. Me gusta saber que puedo ver el mundo de una forma diferente.