Mi historia comenzó el 21 de Enero de 2016, a unos 11 meses de haber “tirado la casa por la ventana" celebrando mi unión matrimonial. En un viaje a Miami, a un día antes de volver a mi país, Venezuela, con dos pruebas farmacéuticas descubrí que estaba en cinta. Sin buscarlo, esperarlo o desearlo, unos días de retraso en mi visita mensual me motivaron a realizarme la tan famosa prueba de las dos rayitas. Al dibujarse esas DOS, si, lease bien, dos rayitas, mi corazón se paralizó por unos segundos, sudaba frio, las manos me temblaban y sin poder evitarlo, lagrimas ni de felicidad, ni de tristeza corrían por mis mejillas, resultó ser como un desconcierto y en ese momento todo lo que pasaba por mi mente era: “Mi vida comenzó a cambiar”. Efectivamente así era.
De regreso a Venezuela comencé nuestro control médico con una persona especial, una tía que la vida me regaló, una muy buena y vieja amiga de mi madre. Ciertamente mi embarazo estaba en curso tal y como las dos rayitas habían anunciado. Mi esposo Alcides, "Bambam" para su familia, amigos y por supuesto para mí, estaba tan tranquilo, calmado, como si no hubiese una gran novedad, la verdad, para él no era algo muy nuevo, pues tiene una hija que para el momento de mi "Gran Noticia" tenía 14 años, ¡Qué Edad!, Ana Isabel (mi hijastra) lo tomo algo majadera para mi gusto, finalmente no le quedó otra opción que aceptarlo y ha resultado ser una buena hermana mayor.
Libros, artículos, revistas, blogs y hasta las noticas de mi abuela fue lo que no paré de leer buscando información acerca de lo que me esperaba como madre. Nada era suficiente información, sin embargo, todas las madres que conozco me aconsejaban esperar tener a mi bebé en brazos y que en ése momento empezaría a actuar como mamá, que nada ni nadie me lo enseñaba. Ahora solo difiero un 50% en esta teoría, sí, solo ser madre te da la experiencia, pero leer todo lo que leí me ayuda hoy en día a tomar decisiones que van a marcar la vida de Amanda. Se leerá algo dramático, pero esa es una de mis grandes preocupaciones.
TODAS las decisiones que tome hoy en la crianza de Amanda marcarán el resto de su vida. ¿Tienen idea de cuánto peso siento sobre mis hombros? Cuando pienso en que será lo mejor para ella y que todo su futuro depende las decisiones que YO tome hoy en día. No imaginan la cantidad de preguntas que comencé a hacerme en aquel entonces ¿parto natural o cesárea? ¿Lactancia materna o formula? ¿Guardería o cuidados en casa? ¿Azúcar? ¿jugos o frutas completas? ¿papillas naturales o artificiales? ¿lactancia a libre demanda o cada tanto tiempo? ¿tiene un bebe que tener un horario para dormir? Y un sinfín de pequeños grandes detalles que sin saberlo harán una gran diferencia en ella como mujer en un futuro no muy lejano.
Éste es el inicio de una gran historia que comenzó asi:
El primer ecosonograma de mi bebé.