todos los que hemos vividos buscando la verdad, nos hemos encontrado en el camino con muchas ideas que nos sedujeron y habitaron en nosotros con la fuerza suficiente como para condicionar nuestro sistema de creencias.
Sin embargo, pasado el tiempo, muchas de la verdades terminaban siendo descartadas por que no soportaban nuestros cuestionamiento internos, o por que una "nueva verdad", incompatible con aquéllas, competía en nosotros por los mismo espacios. o simplemente porque estas verdades dejaban de serlo.
En cualquier caso, aquellos conceptos que habíamos tenido como referentes dejaban de ser tales y nos encontrábamos, de pronto, a la deriva. Dueños del timón de nuestro barco y conscientes de nuestras posibilidades, pero incapaces de trazar un rumbo confiable.