Me sigo llamando Virginia y mis familiares me llaman Vicky que es apodo para Victoria pero ya perdí ese juicio, tengo 22 y me estoy autodescubriendo. Este año fue de subidas y bajadas, que me robaron y no quería salir de mi casa pero agarre valor y continúe mi vida; que se fueron amigos y no hablamos más pero llegaron nuevas personas; que cruce la frontera totalmente sola y a la deriva pero conocí nuevos lugares; que no es fácil pero tampoco imposible.
Algunas personas te cuestionan pero a veces ese cuestionamiento tiene base en que haces lo que ellos no se atreven, bien, acá esta, la Virginia que salió de su país, la que se trasnocha buscando un huequito para hablar con sus amigos que están en diferentes países, la que se asombra cuando un colombiano le dice esto acá es así- sí, estoy en Colombia- porque así este de emigrante por situaciones ajenas, no olvido que todos somos culturas y sea la situación que sea, debemos estar abiertos a nuevas experiencias.
Amo escribir y compartir experiencia, mi mamá ama que escriba y así estaremos un poquito más cerca de la otra.
Soy Virginia pero me puedes llamar Vicky, si no te has dado cuenta, estoy de vuelta al ruedo.