Antes que nada, quiero aclarar que esta cartera está hecha para aquellas personas que no quieran arriesgar capital. Está adecuada para un perfil conservador. Mi perfil es más agresivo, no voy tanto a esto, pero sí lo recomiendo si son conservadores a la hora de invertir.
Sabemos que el Banco Central administra sus batallas contra la inflación y el continuo vencimiento de un importante stock de Lebacs. Esto ha llevado a la entidad a realizar dos acciones: en primer lugar, ofrece tasas de interés muy atractivas para captar fondos. En segundo término, está migrando de una curva de Lebacs invertida, donde los rendimientos más atractivos eran los de corto plazo, hacia una curva más plana con rendimientos similares hacia plazos más largos. ¿Qué quiere decir? Ajustaron las tasas de interés para beneficiarte en el corto plazo.
Los bonos ajustados por inflación (aquellos que se ajustan por el coeficiente CER), acompañaron el movimiento realizado por el BCRA y ofrecen hoy la oportunidad de fijar a mediano y largo plazo un rendimiento entre 4,5% y 5% superior a la inflación, independientemente de cual fuera la misma en el futuro. De esta forma, estos activos resultan interesantes en un escenario donde haya persistencia de la inflación, algo que podría suceder por ejemplo si luego de las elecciones se materializa otra suba importante en las tarifas de servicios.
Recomiendo fuertemente direccionar un 30% del portafolio a posiciones en pesos. Mitad hacia Lebacs de 35 a 150 días y mitad a bonos ajustados por inflación. Las inversiones en Lebacs pueden realizarse adquiriendo las letras en las emisiones primarias o en el mercado secundario entre una y otra emisión, o bien a través de fondos comunes que invierten el 100% en Lebacs en los tramos que el gestor del fondo considera más atractivos. Dentro de las posiciones ajustadas por inflación, los bonos más largos tales como el Discount Peso (DICP) o el Boncer 21 (TC21) son los que resultan más atractivos y podrían capturar una importante apreciación de capital cuando el BCRA comience a reducir la tasa real, a la vez que nos ofrecen cobertura ante una persistencia en la inflación.
Si bien los rendimientos de los bonos en dólares resultan inferiores a sus pares en pesos, éstos ofrecen la protección de la moneda y suelen resultar más rentables que los títulos en moneda local cuando el mercado percibe mayor riesgo y tiende a dolarizar sus carteras.
Una vez que se haya despejado definitivamente la incertidumbre electoral, la atención se posará en el frente fiscal, donde el gobierno planea introducir una serie de reformas. Creemos que con señales de cambio positivas, los spreads de Argentina tendrán espacio para seguir comprimiendo. Es por ello que encontramos atractivo desplazarnos hacia bonos más largos, tales como el Discount (DICA, DICY) o, para aquellos más arriesgados, el bono a cien años (AC17)
Por ahora, esto es lo que recomiendo. Si quieren conocer un poquito más, iré subiendo guías de inversiones bursátiles en la bolsa y sobre cómo elegir un buen bróker (o corredor de bolsa) necesario para poder operar.