De eso se trata, de abandonar los miedos al qué dirán, pues ellos son los que mantienen las puertas cerradas y te imposibilitan a vivir bien, vivir tranquilo o tranquila, a vivir en paz.
Nadie dice que es fácil, nadie dice que tendrás la aceptación inmediata, nadie dice que la paz llegará instantáneamente, pero, te sentirás mucho mejor contigo mismo(a), sabrás quiénes son esas personas que realmente vale la pena tener a tu lado y, sobre todo, podrás ser tú, sin miedos y sin tener que estar disimulando algo que no te gusta.
Yo tomé la decisión a los 20 años de edad, pero conozco gente que siendo mayor no lo ha hecho y que siendo menor ya dieron ese paso, es ahí cuando nos damos cuenta que no es cuestión de edad sino de voluntad.
Créeme, si estás en esa situación no te diré que lo hagas de una vez porque yo sé que el miedo al rechazo está latente, esos pensamientos de "si les digo a mis papás MÍNIMO me botan de la casa", " mi papá me golpearía", "seguro a mi mamá le dará algo"... pero no es así, nuestra mente juega con nosotros, y como decía, no te diré que lo hagas de una vez, pero sí te diré que no hay nada que temer, al final te sentirás bien contigo mismo(a) y eso es lo que importa.