ALGUNOS DE MIS TRIUNFOS COMO LÍDER SOCIAL
Desde que Dios creo al hombre, siempre ha existido una sociedad o grupo de personas que se unen para buscar un bien común, bien sea social, político o económico. En cualquiera de estos aspectos, en esos grupos, siempre se identifica alguien quien es aquel que lleva la vocería y encausa con su orientación a las demás personas del conglomerado o grupo, para que comprendan el fin primordial de su integración y pueda aportar ideas y conocimiento, buscando el logro de sus objetivos.
No hay sociedad donde no haya una persona motivadora, para que esta asuma el rol de sus intereses y objetivos en busca de su prosperidad, por eso quiero aportar un poco de mi conocimiento sobre este asunto. Hoy no entraré en materia para enfocarme en definir lo que es un líder y sus acciones que desarrolla, llamadas liderazgo. En este artículo, mostraré mi perfil como líder social que he sido desde mi juventud, en diferentes aspectos que la vida y las necesidades de la misma me han deparado.
Creo que el principal fenómeno que debe identificar a la persona que testifica algo, es la vivencia y el conocimiento que tenga sobre el asunto o aspecto que desea mostrar, por eso inicio contando los propósitos que en la vida me he trazado y los logros y dificultades en los mismos:
Yo nací en un hogar de origen campesino, desde niño fui persona muy observadora y reposada, después de mis doce años de edad, se despertó en mi un profundo amor por la lectura, especialmente las Sagradas escrituras porque mi padre deseaba que todos los días le leyera, por lo menos unos dos capítulos.
Por ser persona estudiosa y calificado como inteligente, mis padres me enviaron a estudiar a otro lugar fuera de mi patria chica. Sobresalí con buen estudiante, ocupando siempre los primeros puestos en rendimiento y comportamiento. Después de terminar el bachillerato, ingrese a una Normal Superior para Varones, donde se me otorgó el titulo de maestro superior.
Mis primeros servicios como docente, los presté en una empresa extranjera exportadora de maderas en Colombia, donde me contrataron para que les enseñara a los hijos de los obreros o trabajadores de la empresa. Fue mi primera experiencia laboral. Después de esto, laboré en otra empresa multinacional, exportadora de Madera. Me contrataron como el único normalista de los otros maestros que ya laboraban en el lugar. Por mi dedicación y trabajo me hicieron un reconocimiento, por mi espíritu de compañerismo y trabajo. Entre mis acciones realizadas se destaca las transformación del establecimiento, convirtiéndolo en uno de los más competitivos de la región.
Después de terminar contrato con dicha empresa (tres años), me vinculé oficialmente con el Ministerio de Educación Nacional, a través del departamento de Antioquia. Con el Ministerio de Educación estuve durante 10 años, donde también se me reconoció como uno de los educadores más sobresalientes del Núcleo Educativo, especialmente en lo académico y liderazgo social.
Por motivos del escalamiento en la zona de grupos paramilitares y guerrilla, fenómeno que ha azotado a mi Pais, por décadas, los habitantes de mi pueblo natal (corregimiento Isla de Los Palacios), les tocó desplazarse a la capital del Departamento (Quibdó), entre ellos la iglesia cristiana a la cual yo pertenezco (La Luz del Mundo), donde casi todos eran familiares mio. La situación de ellos fue muy lamentable, ya que les tocó dejar abandonadas sus fincas, equipos de pesca y hasta sus casas.
Al llegar a Quibdó sufrieron como nunca, sin tener donde vivir, sin empleo, sufrieron sin comparación, lo que motivo a tomar decisión de renunciar de mi cargo como docente y desplazarme a la capital y ponerme al frente de ellos, poniendo al servicio de ellos, el don de luchar por los necesitados. Llegando a la capital, de inmediato los organicé en una Fundación que le dimos el nombre de "Coprovida", e inicie a gestionarles recursos a nivel nacional e internacional, consiguiendo el dinero para la construcción de un barrio que le dimos el nombre de Reposo porque allí, después de dos años de sufrimiento terminó nuestro peregrinar. No solamente se construyeron 45 viviendas, por cierto muy amplias, sino que también, me permitió Dios gestionarle ayuda para talleres de ebanistería, panadería, confección con embajadas y ONGs, originando, de este modo, oportunidad laboral para las familias involucradas en el proyecto social. La capacitación para hacerse diestros en dicha actividades la logramos mediante convenios con el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA y la Universidad Tecnológica del Chocó.
Ante este ejemplo de liderazgo y superación, muchas comunidades vecinas del sector que carecían de vivienda, me propusieron que les ayudara también a ellos. Sintiendo su necesidad como nuestra, con el equipo que me apoyaba, les organizamos un proyecto, donde con organismos nacionales e internacionales, logramos obtener el apoyo para construir 370 casas en concreto, como las anteriores, para igual número de familias. Este proyecto generó seis años de empleo para mi comunidad y las familias de nuevo Proyecto, por esas acciones recibimos la visita del Embajador de la Gran Bretaña en Colombia y el alcalde de la ciudad de Londres quien inauguró algunos talleres que ya estaban funcionando.
Con el taller de ebanistería construimos en madera, las puestas y ventanas de las casas motivo del proyecto.
Estos triunfos, me convirtieron en el líder más popular del Departamento del Chocó y las comunidades de apoyo en un fortín político, tanto que me postularon para el Honorable Concejo Municipal y sin salir a otros sectores, obtuve la segunda votación más alta. Fui elegido por dos oportunidades. Durante este Tiempo construimos una avenida de aproximadamente 700 metros, que mejoró la movilidad de todo el sector del Norte de ciudad.
Todo estos triunfos como líder social, los tengo plasmado en mi libro. Una bella Historia.
Ya después de haberles contado mi experiencia como líder, continuaré en otros artículos, hablándoles de Liderazgo como fenómeno social importante para triunfar.