- Caridad es dar sin que parezca que se da; mostrarse como vencido ante quien puede menos.
Callar el propio dolor y sentir el ajeno; dar o negar antes de que se pida; no impedir el llanto a quien lo necesita, ni la risa a quien conviene reír.
Dirigirse a los hombres como si aún fuera niños, aunque lo hayan dejado de ser.
Hablar bien del prójimo y modestamente de uno mismo; tener hijos si se ha de educarlos; dejar pasar al más pequeño, o mas insignificante o más ansioso.
Comprender que amar no es estorbar, Convivir con los hombres y para ellos.
Dejar a cada uno la ilusión que lo sostiene y que lo anima.
Definir la certeza de que lo real del ser humano es lo invisible. De que la muerte del hombre es ilusoria.
De que la redención consiste en el desarrollo de la inteligencia.
Ser firme durante la jornada y aguardar dulcemente que la noche nos cure.
Mirar la muchedumbre sin desdén ni indiferencia; no explotar su candidez y su ignorancia.
Prestarle noble ayuda para que pueda mejorar su condición, sabiendo que hasta las piedras se desgastan con el roce, y que hay roce aun en las miradas y en los pensamientos.
Constancio C. Vigil.