Del poemario; "TU ROSTRO, poemas cristianos"
de Edgard Celis González
Lampara encendida al ciego con dolor
Hay confianza plena en tus brazos redentor
Como hijo de ti sigo tus pasos
poco hiere la espina asi se ande descalzo
Porque nada duele al hombre si hay amor.
Fulgor indetenible en el tormento
Voz sin penumbra cuán divino aliento
Guiado por tu palabra y exhibiendo ya tu fuerza
Bendición que derramas con amor y con pureza
Viviendo el gozo con cánticos inmensos.
Al tener un espacio en oración,
Y si abres tus brazos mi señor
Seguiré sobre tus sendas sin ser silente
Una fuente espiritual cubre mi mente
Al poner sobre tus pies todo mi amor.