Cada día el mundo gira más rápido para nosotros los adultos, especialmente para mamás y papás y el tiempo que tenemos de calidad para nuestros pequeños es muy corto, llegamos de trabajar cansados, muchas veces solo queremos comer algo y sentarnos a disfrutar de un momento tranquilo frente a la tele o en el móvil antes de ir a la cama, sin embargo nos encontramos con todo lo contrario, unos pequeños que llevan horas esperando que mamá o papá lleguen a casa para mostrarles el dibujo, el nuevo salto, para jugar al pilla pilla o a las cosquillas, en ocaciones cedemos y encontramos las fuerzas para jugar y otras veces ellos son quienes deben entender que las energías no alcanzan.
Pero hay algo que sí podemos hacer cada noche, que no representa un gran esfuerzo y da felicidad ademas de multitud de beneficios; El cuento para dormir.
El Cuento para dormir:
Lazo emocional: Es muy importante para afianzar la relación padres e hijos, que tengamos momentos de calidad, espacios que sean suyos, solo suyos, sin interrupciones, sin móvil, y recurrentes bajo una rutina, es decir, al llegar la noche y la hora de dormir, también llega el momento en que mamá y/o papa están solo para mi.
Educa en valores: A menudo pensamos que nuestros hijos aprenden valores solo con el ejemplo, o se los deben enseñar en el cole, tal vez simplemente no lo pensamos, lo damos por hecho, el cuento es un momento ideal para que no lo dejemos al azar, fácilmente los niños se identifican con los personajes y podemos darles oportunidad para que resuelvan las situaciones o conflictos, antes de llegar al final, de esta manera enseñar o reforzar los valores, la cultura y las prevenciones que ellos deben tener presentes.
Mejora el vocabulario y la comprensión lectora: Crea el hábito de lectura, estimula el cerebro mediante preguntas que necesitan una respuesta, y se genera un amplio vocabulario sin siquiera notarlo.
Mejora la concentración: Exige un mínimo de concentración en los pequeños que generalmente son tan dispersos para seguir el hilo del cuento o la historia, lo cual va mejorando con la lectura recurrente.
Estimula la imaginación: En un cuento cualquier cosa puede pasar, esto permite que se estimule la perspectiva, que se vivan realidades diferentes llenas de fantasía y que visualicen lo descrito de una forma única y espontánea.