El miedo a que piensan los demás, es la mayor prisión en la que vive la gente.
Lo que me paso a mí como resultado de toda la ridiculización que sufrí fue que deje a un lado ese miedo. A que puede pensar la gente de mí.
Y cuando lo haces, te das cuenta de que hasta ese momento has estado viviendo en una cárcel.
Y lo que me aporto fue una comprensión personal de lo fácil que es para unos pocos controlar a la gran mayoría. Lo único que tienes que hacer es dictar las normas de la sociedad, lo que esta bien y lo que esta mal, lo moral y lo inmoral, lo bueno y lo malo, lo sano y lo perjudicial, lo posible y lo imposible.
Y construyes lo que yo llamo una "Zona libre de problemas" y si vives la vida dentro de esos parámetros de perfección, de creencias, si lo que dices y piensas encaja en eso, entonces la gente te dejara en paz.
Porque eres normal.
Pero cuando te sales de ahí y empiezas a manifestar tus propias opiniones, lo que han creado los iluminados de Baviera, es una población de guardias de prisión, que saltaran sobre aquellos que intenten salirse de la norma...