No me olvides.
Cuando te vayas deja abierta la puerta, que yo iré por ti aunque en el intento muera. Fui un cobarde lo admito, pero me rehúso y no permito que esto llegue a su fin.
Tengo el corazón hecho pedazos y todavía no te has ido. Piénsalo bien no me dejes tan herido, sin ti estoy perdido y me siento aturdido por el silencio de tu voz.
Nota : Este texto surgió una noche después que me toco despedir a alguien importante en mi vida, pues ya se iba del país.