De esos lugares que marcan tu infancia, de niña disfrutaba cada vez que caminaba por tus calles, recuerdo que me daba miedo caminar debajo de este "elevado":
Siempre pensaba ¿Y si se cae mientras yo estoy debajo? (para muchacha pesimista yo), me ayudaste a superar ese miedo; en tus alrededores corría hasta que las gotas de sudor inundaban mi cara, a pesar de tener el zoológico cerquita yo prefería quedarme allí a veces jugando y otras viendo a las personas pasar.
Siento mucho que la delincuencia se haya adueñado de ti, que mi lugar mágico ahora sea un lugar trágico en donde a plena luz del día ocurren actos atroces.
Increíble, cuantos recuerdos. La felicidad no esta en saber cual es el camino, si no en caminarlo cuantas veces sea necesario, porque si es el verdadero siempre encontramos algo nuevo.