Vivir para que estuviera tranquilo, no tener calor.
Para que nunca se parara en el borde.
Déjalo ahora, deja que falle al principio.
Con la cabeza de un águila, el cuerpo de un tigre.
¡Y tú eres tan enojado y sin corazón para mí!
Nidos sin sentido
En los palacios de oro sin fin.