A veces nos levantamos con ganas ni de respirar, estamos tan desilusionados de la vida que lo que provoca es dormir por un buen tiempo y cuando despertemos ver la vida de otra manera. Suena casi imposible creer eso, pero es lo que creemos ya le perdimos el sentido a la vida, nos dejamos envolver por los problemas y todo va de mal en peor hasta llegar a un punto muerto...