La fanesca es una sopa que los ecuatorianos comen durante el tiempo de cuaresma y Semana Santa. Está generalizado, especialmente entre los católicos, que es un plato típico para recordar a Jesús y los 12 apóstoles. Por ello, lleva gran cantidad de ingredientes en representación de cada uno de los personajes.
"Es un plato muy religioso que simboliza la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo", dice el ecuatoriano Danny Alarcón, chef de Warenhaus, quien también lo define como "un plato lleno de misticismo".
Los lugares más recomendados para comer la fanesca son los mercados tradicionales. Justo en uno de ellos, específicamente en el de Santa Clara, en el centro de Quito, Germania Silva sirve a sus comensales este plato en su local Doña Pepita, nombre que lleva en honor a su madre, quien abrió el puesto de comida en 1955.