A diario nos encontramos con personas y no sabemos lo que están pensando o pasando por sus vidas. Sabes, se ven felices, pero a veces sus almas lloran.
Eso sucede con los secretos, no sabemos que transita por las mentes de las personas, no sabemos todos esos curiosos, felices, incómodos, sensuales o mórbidos secretos que cada persona tiene y ocultan día a día. Secretos que atormenta diariamente a muchos y que darían hasta su vida para que no sean revelados.
Los secretos son herramientas que nos ayudan a sentirnos seguros para atrevernos a hacer algo que no haríamos a la vista de todos, ellos nos pueden motivar e inspirar a hacer locuras, pero también nos pueden hundir por culpa de nuestros propios deseos, son un arma de doble filo donde si no sabemos ocultarlos como se debe, en cualquier momento pueden ponerse en nuestra contra.
Tener secretos no es malo, es normal. Yo tengo secretos, tu tienes secretos, mi novio tiene secretos e incluso mis padres tienen secretos, secretos que nunca se dirán, y creo que es lo mejor. Es mejor no saber los pensamientos extraños y actos que han pasado de esas personas.
Esto nos hace ver que jamas terminaremos de conocer a alguien del todo, a veces tenemos la necesidad de ocultar algo, ya sea un miedo, un amor, un problema, una inseguridad, y al final del día eso es lo que nos hace tan interesantes.