Ser un estudiante universitario en el siglo 21 sin un teléfono móvil es un poco desconcertante para algunos y frustrante para otros, para mí un poco de ambos. Si bien un objeto material no lo es todo en la vida forma gran parte de la misma no podemos escaparnos ni obviar esa realidad. Ya que es medio más rápido que permite estar conectado con familiares, amigos, y obtener información pertinente sobre todo lo que pasa en nuestro alrededor y eso incluye desde luego lo bueno y lo malo. En mi caso es indispensable en mis estudios.
Vaya que fuerte como un objeto material es tan necesario para un estudiante. Hubo días que mi ansiedad era tan grande por saber que sucedía en mi entorno académico que no sabía si llorar o solo reírme ya que sentía mucha impotencia de no saber que pasaba, pero al final solo quedaba la resignación de que me quedaría con la duda.
Todos los días pensaba ¿por qué me tuvieron que robar? ¿Por qué? Pero no me daba cuenta que ese es el día a día que se vive en mi país, y lamentablemente esta vez me tocó a mí.
A la vez daba gracias porque tenía a un compañero que me comunicaba más tarde que temprano pero lo hacía todo lo que acontecía con mis clases, hasta agrego su número de teléfono móvil a los grupos de Whatssap de las materias que yo veía, y otras veces solo me quedaba esperar porque me prestara su móvil para poder comunicarme con mi familia. Cuando él disponía desde luego, claro que eso me frustraba y me ponía más ansioso.
La verdad he pensado que he estado mejor sin teléfono estos días, no veo lo que mis amigos hacen, los que están de viaje (aquellos que aún pueden darse lujos) así como las noticias que puedan afectarme emocionalmente y creo que me da paz y tranquilidad. Pero también me llena de sentimientos que no había experimentado hacia un objeto material antes.
Por alguna razón pensé y caí en la ingenuidad de que el año pasado en víspera de navidad lograría trabajar y así ganar algo de dinero, para comprar el teléfono pero la verdad no fue así. La realidad del país donde estoy no me lo permite con un sueldo mínimo comprar el anhelado objeto material que ¨necesito¨.
Estaba alejado de la parte laboral y solo me concentre en la parte académica. Pero ya va! pensé por un momento, cómo vas a buscar un trabajo, en donde todo lo que te paguen en un mes (tiempo en el cual estaría de vacaciones) lo gastaras en 1 día y no lograras tu objetivo. ¿Y tu esfuerzo que? ¿Que pasara con eso? así que decidí dedicarme ayudar a mis padres a cuidar a mis hermanos mientras ellos trabajaban. Y sí, ni con el sueldo de ambos (padres) podía tener un teléfono móvil.
Actualmente sigo sin teléfono y comenzare un nuevo periodo académico, siempre esperando lo mejor y con la mejor actitud así las cosas no se estén dando bien a mi alrededor.
Me despido por ahora, pronto estaré compartiendo otra anécdota!