“Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad; el mundo solo tendrá una generación de idiotas”. Albert Einstein
No, whatsapp no es una red social, (o por lo menos para ti, pueda que sí lo sea), y no lo digo yo, lo dice su propia descripción. El lugar donde nuestros contactos nos exigen respuesta instantánea como si del aire para respirar se tratase, algunos hasta se molestan por el tiempo de respuesta, mínimo es una falta de respeto, desde mi punto de vista, porque la mayor parte del tiempo debemos hacer labores, y si no fuese así, tampoco tendríamos la obligación. Hay casos hasta que se consideran muestras de amor, como responder rápido, o escribirse todos los días sin ningún motivo aparente, y si pensamos que esto es amor… debemos cambiar de panorama rápidamente.
Sabemos que de esta mensajería usada por millones de personas a nivel mundial (y perteneciente a Facebook, usualmente) podemos extraer muchas ventajas, como por ejemplo, hacer videollamadas, enviar mensajes, fotos, audios y hasta archivos que lleguen instantáneamente (si tu señal lo permite), ojo con esto, eso no significa que la persona tenga la obligación de responder a tu llamado inmediatamente que aparecen los dos "checks" de mensaje recibido, tan si quiera la tiene de responder, aquí erradica la cosa; preferimos intercambiar mensajes; la mayoría de las veces banales, que molestarnos en ir a ver a la persona cara a cara y hablarle, preferimos discutir, resolver problemas y hasta pedir/proponer relaciones a través de una pantalla, y esto por muy pequeño que lo veas, es un problema.
Los noviazgos, pseudonoviazgos muchas veces, se desarrollan por ese mundo, los besos, los abrazos, los momentos, pasan a ser emojis, todo se quiere desenvolver por ahí, vamos perdiendo poco a poco la empatía y la habilidad social. Leemos en nuestras sociales o hasta escuchamos conversaciones en la calle: “Me dejó en visto, de seguro ya no me quiere”, “Han pasado 30 minutos desde que le escribí, y aún no me responde”, nos estamos dejando dominar por una aplicación, permitiendo que controle nuestras vidas, por algo poco importante como es el “visto”, seamos más humanos, creemos más momentos que valgan la pena y nos dejen bonitos recuerdos, porque mil mensajes lindos y emojis “amorosos” no tendrán el mismo impacto que un te quiero sincero, o el esfuerzo que pudo haber hecho tu pareja solo para verte 1 h en un día ajetreado.
Esta aplicación, lo digo por experiencia, ha hecho desde cambiar estados de ánimo, hasta romper relaciones; cuando digo relaciones no necesariamente tienen que ser amorosas. ¿Saben qué? No te digo que elimines Whatsapp de tu teléfono (aunque podría ser un reto de un mes), el fallo se basa en el uso indebido que le damos, debemos ser más conscientes y dejar los mensajitos para cosas que lo ameriten. Réstale un poco de importancia a lo tecnológico, el mundo está allá fuera esperándote.