Las palabras tienen muchísimo poder, así como construyen, de la misma forma destruyen.
A veces botamos palabras al viento, sin tener ningún filtro y sin darnos cuenta el efecto que va a tener eso en las personas que nos rodean.
Que tal si tratamos con una persona depresiva y le decimos algo porque estamos molestos y eso afecta y perjudica a esa persona.
Hay que filtrar la información, ser inteligente al hablar, y decir palabras constructivas y bonitas.
Quizás si dijéramos cosas buenas a “X” persona, le subiríamos el ánimo.
Tal vez por día deberíamos hacer eso, agarrar a 5 personas y mejorarles el ánimo, decirles algo bonito.
Esta lección sin querer queriendo me la dio mi ahijada de 4 años.
Realizo su exposición de final proyecto y paso a 3er nivel, todo un logro para ella.
Hace unos días hablando por teléfono con su mamá ella agarro el teléfono y me dijo “Madrina tuve mi exposición”.
Y yo le conteste a ver cuéntame que hablaste en tu exposición.
Y por durante 3 minutos me relato toda su exposición sobre los caracoles.
Como una niña de 4 años puede recordarse varios párrafos cortos sobre un animalito, me encanto me dio mucho orgullo.
Y le dije: “Me siento orgullosa de ti”.
Y ahora cada vez que llega alguien a su casa dice “MI MADRINA SE SIENTE ORGULLOSA DE MI”. Y les expone sobre el caracol.
5 palabras le hicieron el día a mi pequeña terremoto, esa que pelea, esa niña tan extrovertida, e hizo que se sintiera muy feliz.
Así que lección del día, alégrale el día a una persona con 5 palabras o más. El universo te lo retribuirá.