A pesar de ser el libro que históricamente ha cambiado más vidas que cualquier otro libro, a pesar de ser el libro más traducido a distintos dialectos e idiomas, a pesar de ser el libro que introduce las leyes morales a todo el planeta e incluso a pesar de tener tanta información científica demostrada y demostrable, aunque es sabido que con este libro comienzó la industrialización, a pesar de ello, la humanidad la continúa relegando al rincón más polvoriento de la casa sin darle la importancia que ella realmente merece. Poseer una biblia en la antigüedad era sinónimo de estatus social pero a día de hoy parece vergonzoso portarla o peor aún leerla y cumplirla.
La Biblia debe ser el manual de instrucciones para cualquier persona que quiera ser feliz y caminar tranquila por la vida. Si, La Biblia es y seguirá siendo la Palabra de Dios que cambia vidas en todo un universo lleno de contradicciones. A lo malo ahora se le llama bueno y a lo bueno malo. La Biblia merece un lugar en nuestras vidas, en nuestros corazones porque la fe viene por el oír, el oír La Palabra de Dios.