La carta astral es un gráfico en el que podemos observar las posiciones de las casas, los signos y los planetas al momento en que nacemos, es como si tomamos una foto del cielo desde el lugar en que nacimos justo el día y hora del evento; por ello, la importancia de tener éstos datos con la mayor exactitud posible.
Una carta astral es igual que una carta natal. El gráfico es una circunferencia, que está dividida en doce sectores de 30 grados cada uno, a los que denominamos casas o escenarios de la vida, en los que figuran los doce signos del Zodiaco: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. También son conocidos como constelaciones por las que transitan los planetas: Marte, Venus, Mercurio, Luna, Sol, Plutón, Saturno, Urano y Neptuno; de acuerdo a la formación de cada astrologo, éste puede considerar en su interpretación a los asteroides: Quirón, Juno, Ceres, Palas y Vesta, así como la incorporación de los cálculos a los que se les denomina puntos planetarios: Parte de la fortuna, Infortunio, Lilith, Nodos lunares y Vertex.
En caso que no conozcas la hora exacta en que naciste, existen dos opciones:
• Se puede hacer un gráfico únicamente con las posiciones planetarias, lo cual nos brinda una información básica, que nos permite interpretar la naturaleza y relaciones de los puntos planetarios, más no será posible identificar los escenarios donde te influyen.
• A partir de eventos importantes de tu vida (matrimonio, nacimiento de hijos, graduaciones, accidentes, enfermedades, viajes,…) se puede ir ajustando el gráfico hasta dar con la hora como si de un reloj se tratara, a éste procedimiento se le llama rectificación de la hora.
La construcción de una carta astral es una ciencia, en la que intervienen la astronomía, la matemática y la física, en la antigüedad los cálculos y gráficos se realizaban de forma manual con la ayuda de un compás, un transportador y una regla; hoy día con los avances informáticos existen diversos programas automatizados que arrojan el gráfico en cuestión de segundos.
Ahora bien, la interpretación de la carta astral es un arte, pues no depende únicamente de conocimientos teóricos, técnicas, ni recetarios; la profundidad de la misma, va de la mano con la amplitud de la experiencia del astrologo, así como la comprensión intuitiva de sí mismo, su capacidad de escucha y de transmitir a la persona en función de sus ciclos vitales y de la comprensión que cada persona es un misterio, incluso él mismo.
Una carta astral se puede calcular para una persona, organización o país.
Además de los astros que nos influyen a partir de nuestro nacimiento, hay otras variables que nos condicionan la familia, el contexto social y cultural en el que crecemos y somos educados matizan nuestra personalidad, es por ello que cada persona es única. Por otra parte vamos experimentando cambios desde que nacemos, indicativo que las personas somos dinámicas, siempre en movimiento, muchas veces experimentamos estos cambios sin comprenderlos, lo que ratifica el misterio inherente a la condición humana, es aquí donde la carta astral puede ser usada como un mapa que nos sirva de guía en el recorrido hacia nosotros mismos; permitiendo en cada punto crucial de nuestras vidas, reconocer los desafíos, herramientas y potencialidades, así como las oportunidades de transformación.