Sin embargo con el tiempo vemos sorpresivamente el cambio de actitud de una de los miembros del grupo, quien se muestra ahora con la disposición de alimentar al más vulnerable de no poder hacerlo porque su cuchara se rompió en los enfrentamientos entre ellos. A pesar de eso, la mujer no podía ella sola alimentarlo por lo pesada de la cuchara y su dificultad para mantenerla, lo que conmovió al resto del grupo y decidieron ayudar a sostener, sirviendo de soporte colocando por debajo del utensilio principal, la cuchara que sujetaba cada quien. De ese modo logró alimentar al compañero, este se pudo nutrir y tomar energía. Los demás del grupo se dieron cuenta que era más fácil alimentar con la cuchara larga al otro compañero que alimentarse así mismo con la misma cuchara, por lo tanto procedieron darse el alimento entre ellos y nutrirse. Obviamente la escena cambió y ya todos estaban bien nutridos, felices, sonrientes y en completa paz, en pocas palabras aprendieron alimentarse los unos a los otros.
Es necesario preguntar al pensamiento para reflexionar ¿qué tan importante es servir al otro, que hasta se convierte en una necesidad imprescindible y determinante de conducta y actuación entre las relaciones interpersonales? Dependiendo de nuestra disposición de servir y compartir, independientemente del lugar en el que nos encontremos puede ser beneficioso o no. El beneficio mutuo es todo, tomando en cuenta el uno para todos y todos para uno.
Espero les haya sido de utilidad esta publicación para crecimiento y alimento de nuestro ser, espero de ustedes sus comentarios. Hasta la próxima.