Muchas veces las personas se dedican a ser egoístas, o hacer el mal a otros, pero lo importante es tener paz en nuestros corazones y con nuestro prójimo, ya que es el primer mandato bíblico, amar a Dios sobre todas la cosas y al prójimo como a nosotros mismos.
Vivir constantemente haciendo la guerra a los demás no nos deja nada bueno, aunque para algunos les es placentero, a la larga no trae ningún beneficio. Vivir en paz es hacer el bien, vivir en paz es ayudar a nuestro prójimo, vivir en paz es dejar a un lado los rencores y el egoísmo. Vivir en paz es estar bien con Dios.
Debido al pecado del primer hombre y la primera mujer, el pecado entró en el mundo arrastrando consigo al inicuo, pero tenemos libre albedrío y nuestra principal lucha debe ser contra los malos actos.
Recuerda amigo lector, la vida es corta y siempre dependemos de nuestro prójimo en algún momento de nuestra vida.