Escrito luego de la inauguración de la exposición: RESISTENCIA, ESPERANZA Y GLORIA en la sala de exposiciones de la UNIMET.
Hoy te vi a través de una pintura, con los ojos vivos, con tu piel tostada, adueñándote de ese balón como solías hacerlo.
Hoy te vi en el rostro de tu madre, un rostro hermoso cuya tristeza, sin embargo, no ha podido opacar.
Hoy te vi en el rostro de mis colegas, con la tristeza característica de quien pierde a un estudiante.
Hoy te vi en el rostro de los estudiantes, en especial de los míos, con esas ganas de vivir y luchar, a pesar de tener las alas atadas.
Hoy cantaron para ti… Y me volví a quebrar.
Y por más que reúno todas mis piezas.
Vuelven a estar en el suelo.
Solo de imaginar lo que pudo haber sido y no fue.
Sintiendo ese impacto que lastimó irreversiblemente el pecho de toda la nación.
Hoy abracé a tu papá, Juan.
Y mis piezas volvieron a unirse.
Porque él y tu madre lo saben.
Porque tus compañeros de lucha lo saben.
Porque un país entero lo sabe:
Solo de pie podremos hacerte justicia.
Hoy abracé a tu papá, Juan.
Mi amor vaya a ti a través de él, donde estés…