Hemos decidido continuar con nuestro camino, en busca de otros sobrevivientes, le pedimos a Dios no ser los únicos sobre la tierra, yo aun guardo la esperanza de ver con vida a mis seres queridos.
Luego de tres días caminando he logrado visualizar a lo lejos algo que se mueve y de inmediato se lo hice saber a mi grupo, nos acercamos rápidamente para saber de qué se trataba y nos alegramos al ver a un hombre, pero este se encontraba agonizando, estaba tendido en el pavimento de una carretera desolada, y apenas medio movía sus labios ya sin fuerzas para pedir agua, yo rápidamente me lance al suelo y lo coloque boca arriba apoyando su cabeza en mis piernas y el con sus labios tostados por el sol me suplicaba que le diera agua, Jesús abrió una de sus cantimploras y le dimos abundante agua, luego de recuperarse saciando su sed, al hombre se salieron las lagrimas mientras nos agradecía, Jesús le dijo que aun no había llegado su hora y le pregunto su nombre y este le respondió que era que él se había alejado de su grupo para buscar ayuda ya que se habían quedado sin agua y comida, y que en su búsqueda encontró un hermoso lugar donde había todo lo que buscaba, y al momento de regresar por su grupo se había perdido, que tenía más de una semana caminando y se había quedado sin alimentos, nosotros al escuchar eso no lo pudimos creer, de inmediato le preguntamos ¿donde estaban esas personas? Y que ¿si podía llevarnos con ellos y a ese lugar del que hablaba? A lo que el respondió que si pero que antes tenía que volver por su grupo al cual le había prometido regresar, nosotros nos ofrecimos a ayudarlo y así podríamos regresar con ellos.
Por el camino nos iba contando que en ese lugar habían sobrevivido muchas personas, pero que a él le preocupaba que su grupo no hubiese aguantado en los días que él estuvo por fuera.
Al llegar al refugio donde había dejado a su grupo, de 5 personas habían sobrevivido 4 ya que una de las mujeres que se encontraba con ellos no había resistido a las heridas que tenia y murió, los demás del grupo se tuvieron que alimentar de su carne para poder aguantar un poco más la terrible situación, se lamento por lo ocurrido y salió con sus compañeros del refugio para llevarlos al lugar que había encontrado.
Por el camino los compañeros de les agradecían por haber vuelto por ellos, ya que casi pierde la vida en el intento.
Llegar hasta aquí ha sido toda una travesía.
Al acercarnos al sitio del que nos hablaba se podía ver un lugar hermoso, parecía el paraíso, no lo podíamos creer, habían muchos árboles frutales y flores coloridas, el cantar de las aves nos deleitaban, se podía escuchar como caía el agua de una cascada, se veía como la gente que estaba allí eran felices.