Aunque tengo poco en Santiago de Chile debo decir que de verdad extraño recorrer sus calles, todos los fines de semana escogía un sitio nuevo para conocer y caminar, añorar los detalles más pequeños de la vida y la cotidianidad es ahora lo que nos hace sentir vivos. Luego de esta cuarentena no se como nos volveremos a comportar, lo único que se es que daré un largo paseo por algún parque o bosque, alguna playa quizás, lo cierto es que quiero respirar la libertad.