Probablemente no habrá en la historia
de Norteamérica un hombre que haya
sido más increpado, odiado, y traicionado
que Lincoln, sin embargo, Lincoln, jamás
juzgó a los hombres por el agrado o el
desagrado que le causaban
Lincoln fue atacado e insultado por
algunos de los mismos hombres a quienes
había encumbrado
sin embargo, Lincoln creía que ningún
hombre debía ser alabado por lo que
hacía o censurado por lo que dejaba de hacer.