y esculpido en el corazón,
grabado estás en mis pupilas...
No hay manera
de dejar de quererte,
de mis memorias borrarte;
celosamente guardo
tu calor, tu aroma,
la melodía de tu voz.
A pesar de mí,
a pesar de tí,
a pesar de tu ausencia
y de mis labios huérfanos,
no hay manera
de dejar de amarte.
Aún marchándote;
no hay distancia,
no hay silencio,
no hay manera;
en mi por siempre
te quedas.
No hay manera...
"Nada graba tan fijamente alguna cosa a nuestra memoria como el deseo de olvidarla."
Michel Eyquem de Montaigne