Luego de haber culminado de escribir Terra: El Sueño y el Engaño, apenas pasaron dos meses y comencé a escribir la secuela. Quería enviar un mensaje en ese libro, romper con la percepción de la luz y oscuridad como el bien y el mal. No obstante, ahora que releo mi obra puedo ver que comencé un planteamiento que ahora puedo ver su desarrollo con claridad.
Llegó un momento que todo era confuso pero ahora tiene sentido.