

Aunque cuando estoy contigo me despojo de mi naturaleza desconfiada y me convierto en un tímido borrego, que pierde la cautela cuando tus manos comienzan a recorrer mi cuerpo, y entonces ahí, semidesnuda; vuelvo a ser audaz, astuta y obscena.

A otros les entregué mi alegría.
¿Me tomarás como soy?
¿Me protegerás de mí?
Te daré un consejo.
No ofrezcas demasiado o puede que termines roto.
Dicen que rompo todo lo que toco.