Buena entrada, estimado. En efecto, los grandes textos del género fantástico logran su efecto de extrañamiento en el lector porque lo sitúan en en un lugar que en primer término se percibe como cotidiano. En estas latitudes lo hemos tenido a Julio Cortázar y a Jorge Luis Bórges como exponentes fundamentales de este género.
RE: ¡Terrible era ciertamente el trance!