Frente a una taza con café se piensa, pero también se discute, se recuerda o se argumenta.
Frente a la taza con café se reflexiona, se sueña, se imagina, se escribe, se conversa, se enamora, se seduce, se halaga, se invita....
Frente a esta taza de café te invito, pues entre ella y yo hay una duda de quien calienta más tu cuerpo.
Hemos llegado a un acuerdo que él despertara tus sentidos por las mañanas, y yo despertare tus instintos por las noches, pues él dará calor a tu cuerpo en los días de invierno y yo llenare de fuego tu carne con el sabor de mis besos...
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