El sexo tántrico es una forma de explorar la sexualidad en conexión con la espiritualidad. Es una herramienta que aumenta la conexión entre las parejas, sobre todo las que han caído en monotonía.
El rejuvenecimiento, la vitalidad y la sanación de diversos bloqueos son algunos de los beneficios que se logran con las técnicas sencillas y a la vez poderosas que se reúnen en la fórmula Ipsalu (un enfoque práctico para lograr la felicidad en el cuerpo), entregada por medio de talleres que han transformado a miles de personas en Estados Unidos, Europa y en crecimiento en América Latina.
Pero, ¿Qué es exactamente el sexo tántrico o ‘megasexo’? María Lucía Tarazona, una instructora caleña que se ha especializado en el tratamiento del ser y de la técnica tántrica explica que “el megasexo es una forma de explorar nuestra sexualidad desde otra dimensión, uniendo mente y espíritu. Es una manera de indagar la sexualidad entendiendo que la energía sexual es nuestra mayor fuente de poder creativo”.
Normalmente, las personas relacionan el sexo con reproducción o placer, pero olvidan que la respiración y la conexión de alma con la pareja son elementos claves a la hora de elevar el placer a un nuevo nivel.