Hace 500 años atrás en una tarde cualquiera en la ciudad de venecia, un hombre afortunado encontró los ojos perfectos justo en el puente mas alto de la ciudad. Cuenta la historia que después de esa mirada los canales comenzaron a brillar al mismo tono de aquellos ojos.
La historia se repitió 500 años después cuando conocí al amor de mi vida.
Sus ojos crean momentos únicos y cuando ella habla todo mi mundo se paraliza.
Tengo ganas de besarte a las 10AM justo antes de un café, justo antes de desayunar cuando todo se siente vacío y buscas algo que te llene.