En mi pecho ahora arde el fuego.
Y sus hijos huérfanos dejaron de recordarlo,
Para no colapsar de la desesperación, resbaló...
A los gritos de la multitud diabólica.
En mi pecho ahora arde el fuego.
Y sus hijos huérfanos dejaron de recordarlo,
Para no colapsar de la desesperación, resbaló...
A los gritos de la multitud diabólica.