hoy el cielo está gris y sin mucho que decir
y los destellos de mi amor se transforman en lágrimas.
Cómo me gustaría que fueses voluntaria en decir: te extraño.
Es uno de esos días que lo pasé aferrado al teléfono esperando saber de ti,
esperando a ver si tan sólo un rayito de luz te alcanza y me escribes contándome de ti,
¿Será que soy muy exigente o que espero demasiado?
¿Será que me he estado engañando a mi mismo pensando que me amas?
O será que la osadía de la constancia se convierte en tortura y no en amor?
que el afán de escribirte te atormenta y no te hace extrañarme…
No lo se, pero anhelo saberlo como sólo Dios lo sabe.
Hoy ha sido extraño, te he visto incansablemente en cada mirada,
te he extrañado más que nunca y te he buscado en mil detalles.
Todo me hace extrañarte con cada inicio de tortura,
y aunque me aferro a olvidarte,
Lo que es más evidente es que te extraño con locura.
DIOS LES BENDIGA!!!