Hoy no tengo ningún tema que desarrollar. Esta mañana ha fallecido mi padre producto de su mala salud y peor aún, producto de las paupérrimas condiciones de vida a las que tiene sometida la dictadura Venezolana a sus habitantes.
Mi papá pudo haberse recuperado y hubiese podido vivir tranquilamente unos cuantos años más, pero le tocó la mala suerte de tener que pasar su vejez bajo el yugo de una cruel e inhumana dictadura, un pago injusto a sus años de entrega en el ejercicio de su carrera como médico veterinario y docente en las escuelas técnicas agropecuarias del estado.
Bendición papá, pronto nos vamos a volver a reunir. Ya tienes la paz y tranquilidad que tanto anhelabas.